Jorge Llabrés Co-director Deleste Festival

Cuestionario a festivales: Deleste Festival

El Deleste es un festival ‘gourmet’ que cuida los detalles para que el espectador pueda disfrutar de las actuaciones (sin solapamientos entre ellas) y bajo buenas condiciones de sonido”. Refuerza la proyección y la vida cultural de la ciudad de Valencia, que aún no tenía un festival urbano de estas características”. Es un evento que huye de las masificaciones, y que busca cuidar al público y al artista por igual, dando una oportunidad a bandas menos conocidas a nivel nacional.

Jorge Llabrés, co-director y director financiero de Deleste Festival, responde nuestro cuestionario a festivales:

 

¿Qué sentimiento o qué idea fue la que te llevó a pensar un día: “Quiero organizar un festival”?

Creo que todos los socios del festival como organizadores de conciertos, desde hace bastantes años, habíamos tenido la idea de poder organizar un festival de música en uno u otro momento. Así que no recuerdo el día concreto si no que la idea nos venía rondando desde hace mucho tiempo. Además como consumidores de este tipo de eventos creo que siempre uno tiene esa idea ambiciosa de podar organizar un festival en algún momento de su vida.

¿Qué le dirías a alguien que ahora mismo está leyendo esto y que se plantea organizar un festival por primera vez?

Es complicado dar un consejo de este tipo porque requiere de un gran esfuerzo y de una gran capacidad de sacrificio por todos los problemas que conlleva una producción de este tipo, sobre todo en las primeras ediciones. Pero creo que, aunque quede muy de película americana, hay que intentar tirar para adelante los proyectos si uno cree en ellos firmemente. Al final las satisfacciones son mucho mayores que los inconvenientes.

¿Qué has ganado y qué has perdido por el hecho de organizar un festival y dar pie a todas las implicaciones emocionales que eso conlleva?

Se gana mucha satisfacción personal y colectiva con tus socios, por el trabajo bien hecho, y por ser conscientes, con la que está cayendo en la actualidad, de que estamos consiguiendo sacar adelante un proyecto como este. Perder pues igual algo de peso con tanta preocupación (jeje…), y bueno pues mucho tiempo y dinero que es necesario para poder montar un festival como el nuestro, que no se basa en grandes nombres y que conlleva un sacrificio muy elevado. Ah y nuestras familias y amigos que los vemos menos de lo que quisiéramos.

¿Cuáles han sido las principales dificultades que tuvisteis en los primeros momentos de la organización del festival?

Sin lugar a dudas las económicas. No hemos tenido apoyo público de ningún tipo. Yo soy de la opinión que por supuesto no se debe depender de la Administración para organizar un festival, pero que algo de apoyo sí que es necesario y más en las primeras ediciones; además cuando intentas organizar una producción que busca apoyar cultura de base con nombres que en otros festivales no tienen cabida por el riesgo que conllevan. Así que hemos tenido que tirar de recursos propios y de mucha imaginación para conseguir la financiación necesaria para el mismo.

¿Por qué organizas tu festival en esa localización? ¿Has pensado cambiar de localización alguna vez?

La verdad que la ubicación en este caso es fundamental. Estuvimos en La Rambleta mientras se estaba construyendo el edificio, y ahí surgió la idea de que sería la localización perfecta para montar un festival urbano como es el Deleste. Así que a fecha de hoy no veo otro sitio mejor para nuestro festival.

¿Qué es lo mejor y lo peor que tiene la localización de vuestro festival?

Lo mejor creo que es la comodidad que permite en un mismo edificio poder disfrutar de todos los conciertos sin que se solapen, además de las condiciones de sonido y acústica que ofrece que son increíbles. Lo peor podría ser la ubicación del edificio que no está en el centro de Valencia o en las zonas habituales para ver conciertos en nuestra ciudad.

¿Qué tres cambios en la historia del festival sirvieron para hacer de vuestro festival un evento mejor y más disfrutable?

Llevamos solo tres ediciones y aún no se han producido grandes cambios respecto a la primera edición. Pero podríamos hablar de:

  • El incremento a dos días del festival ya que la primera edición fue una sola jornada, y que nos ha dado la posibilidad de tener un cartel más amplío y variado.
  • Los colaboradores que hemos ido incluyendo en el mismo que nos han hecho crecer en profesionalidad y visión para el público  (en esta tercera edición se ha mejorado mucho la visibilidad e interacción en redes sociales, y en la iluminación de escenarios).
  • El trabajo cada vez más especializado de cada uno de los socios en las áreas de las que son responsables, y que nos permite tener una respuesta más rápida a cada una de las situaciones que van surgiendo. Siempre con la visión de que el público se sienta más cómodo y parte del festival, ya que sin ellos no podríamos seguir con este proyecto.

¿Cuál es en tu opinión la mentira más aceptada por la sociedad o por la industria musical (así, en general) en torno a los festivales o a la organización de los festivales?

Pues yo creo que es la idea de que montar un festival es un negocio seguro, de que poniendo un par de nombres conocidos el éxito está garantizado; y por otro lado que no cuesta tanto montar un festival y que no hay que tener mucha experiencia para poder hacerlo. Cosa que si analizas cuantos festivales han desaparecido en los últimos años indica que las cosas tan fáciles nunca son.

¿Crees que es posible un festival masivo sin el apoyo económico de las marcas y empresas multinacionales?

Seguro que existe algún festival en todo el mundo que lo consigue, pero la experiencia propia y lo visto en los festivales más grandes de este país indica que es necesario el apoyo de las cerveceras y de otras grandes empresas para que el evento sea viable. Basta con echar un vistazo a los grandes festivales y a las marcas que colaboran y los esponsorizan para contestar a tu pregunta.

¿Cuáles han sido tus mejores tres momentos de la historia del festival y por qué?

Han sido muchos los buenos momentos pero si lo tuviéramos que concentrar en tres serían:

  • Al acabar cada edición es un gran momento, sobre todo cuando no ha habido ningún problema serio, y hemos conseguido que todo haya encajado a la perfección. Pero creo que al finalizar tanto la primera edición por lo que suponía de haberse hecho realidad el sueño de montar un festival y ver que todo había salido bien, así como esta última en la que logramos el primer sold-out del Deleste.
  • También el feedback del público al acabar cada edición que siempre ha sido muy positivo, y que te dan las gracias por hacer realidad un festival como este, y te animan a continuar. Recuerdo un buen amigo que no paro de darme las gracias por haberle traído a The Pastels después de tantos años, en la segunda edición del festival.
  • Y las propias bandas que hablan siempre muy bien del festival por el cariño y el cuidado que intentamos darles a todas sean más o menos conocidas. Un gran momento recuerdo que fue cuando estaba viendo, por primera vez, el documental que se hizo de la segunda edición del festival, y ver gente que admiras como Julio de la Rosa o Triangulo de Amor Bizarro hablando maravillas del Deleste. Se me puso la piel de gallina.

¿Y cuál ha sido el peor momento que se te viene a la mente y por qué?

Yo creo que tuvo que ver con la primera edición cuando se habían preparado los conciertos de la mañana en la terraza y salió un día lloviendo; que hizo que tuviéramos que cambiarlo todo en el último momento con el estrés que llevábamos acumulado. Y también el que los números de esa primera edición no fueran todo lo bueno que habíamos previsto, a pesar de que fueron positivos.

Define vuestro festival en sólo tres conceptos generales.

–       Mucho cariño y buen gusto en todas las facetas del mismo y lo que conlleva.

–       Gran profesionalidad del pequeño equipo que lo dirige.

–       Y cuidado absoluto de todos los detalles tanto para el público como para las bandas.

¿Cuál es tu festival favorito del mundo y por qué?

Bueno hay varios que siempre me han gustado mucho. Pero a nivel nacional sería el Primavera Sound, aunque ahora sea mucho más masivo que en sus inicios, con el que he ido creciendo estos últimos años, y que siempre tiene un cartel alucinante.

Y a nivel internacional sería el SXSW, al que tuve la oportunidad de acudir este 2014, por el impresionante ambiente que tiene Austin esos días. Me sería imposible recordar la cantidad de grupos, escenarios, actividades paralelas que se dan cita esos días. Algo que impresiona mucho incluso para los que llevamos ya años en esto de la música.