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Cuestionario a festivales: Contempopranea

El festival Contempopranea es sin duda uno de los festivales más queridos tanto por el público como por los artistas que participan en él. En la pasada edición han dado un paso adelante al realizar con éxito un doblete, ampliando a su espacio en dos marcos incomparables: la Alcazaba de Badajoz y el paseo de Las Laderas de Alburquerque. Del mismo modo, Contempopranea puede presumir de en sus veinte años de historia no haber visto peligrar su continuidad, confirmando la calidad de su propuesta dentro del circuito de festivales.

Hablamos con Agustín Fuentes, director del festival Contempopranea, y responde nuestro cuestionario a festivales:

 

¿Qué sentimiento o qué idea fue la que te llevó a pensar un día: “Quiero organizar un festival”?

Fue por pura pasión a la música independiente, soy realmente un forofo. Hace 20 años no había muchos festivales en España y decidí organizar un festival que tuviera a las bandas nacionales como verdaderos protagonistas y que ayudara a dinamizar la escena nacional de entonces. Fuimos impulsores de nuevos grupos que con el tiempo fueron creciendo hasta consolidarse.

¿Qué le dirías a alguien que ahora mismo está leyendo esto y que se plantea organizar un festival por primera vez?

Mi consejo es que no anteponga nada a la pasión porque esta siempre será la que impulse todo.

¿Qué has ganado y qué has perdido por el hecho de organizar un festival y dar pie a todas las implicaciones emocionales que eso conlleva?

He conseguido hacer realidad mi sueño de adolescente de entonces, he ganado amigos pero también enemigos, he sacrificado a mi familia a la que tuve que quitarle dedicación.

¿Cuáles han sido las principales dificultades que tuvisteis en los primeros momentos de la organización del festival?

En los primeros años todo era muy punk “hazlo tú mismo”, no importaba demasiado la dificultad porque la pasión podía con todo. Pero, a medida que el festival iba creciendo, la necesidad de dotarlo de mejoras requería de un esfuerzo importante para demostrar a los que podían apoyarte que con el tiempo el festival traería su retorno. Pero los inicios son duros porque pocos apoyan un proyecto emergente y amateur.

¿Por qué organizas tu festival en esa localización? ¿Has pensado cambiar de localización alguna vez?

El festival surgió aquí en Alburquerque (mi casa) y porque siempre entendí que Alburquerque era un marco idílico para un festival pequeño con esa exótica mezcla entre urbano y popero. Con el tiempo el festival crece y te planteas tener otro hijo que se desarrolle en otro lugar con la misma marca y el mismo espíritu de esta forma llegó el doblete en el 2014: Alburquerque y Badajoz.

¿Qué es lo mejor y lo peor que tiene la localización de vuestro festival?

Lo mejor del festival de Alburquerque es su enclave. En pleno bosque mediterráneo con unas estupendas vistas y un imponente castillo medieval coronando el escenario. Es un festival muy cómodo y familiar, y el público se siente protagonista.

Lo peor es que un pueblo de 6.000 habitantes no puede tener las mismas infraestructuras que una gran ciudad y se echan de menos mayor número de hoteles para artistas y producción, pero afortunadamente tenemos cerca la ciudad de Badajoz donde alojamos a muchos artistas.

En cuanto al doblete, el festival de Badajoz también tiene su encanto especial. En el 2014 lo hicimos en una de las alcazabas árabes más grandes del mundo en un recinto con césped y vegetación con unas vistas de la ciudad muy bonitas y sin problemas para alojar a los artistas, público y producción.

¿Qué tres cambios en la historia del festival sirvieron para hacer de vuestro festival un evento mejor y más disfrutable?

El primero fue la mejora de la zona de acampada, el segundo la eliminación de cuatro eucaliptos del recinto de conciertos que impedían albergar un mayor escenario y el tercero que las instituciones de aquí lo apoyaran más, lo que permitió contratar a artistas de mayor nivel.

¿Cuál es en tu opinión la mentira más aceptada por la sociedad o por la industria musical (así, en general) en torno a los festivales o a la organización de los festivales?

Pocos se imaginan que un festival llegue a pagar cachés por encima de lo que realmente generan algunas bandas en taquilla

¿Crees que es posible un festival masivo sin el apoyo económico de las marcas y empresas multinacionales?

Por desgracia no es posible, si los cachés se desinflaran y volvieran a la normalidad todo sería más fácil. Por eso hay que recurrir a las marcas porque la taquilla no alcanza a los cachés desorbitados, están muy por encima de lo que realmente generan las bandas en taquilla. Esto pone en serio peligro la continuidad de muchos festivales que ahora dependen de ayudas públicas o privadas.

¿Cuáles han sido tus mejores tres momentos de la historia del festival y por qué?

El primero fue en el año 1998 la actuación de Automatics fue increíble. Venían en su mejor momento, fueron los cabezas de cartel de aquel año y para mí fue doble celebración porque aquella misma noche el predictor anunciaba la llegada de mi primer hijo.

La segunda en el año 2002, puse en marcha el primer homenaje del festival, dedicado a The Smiths. Fue increíble que todos los grupos participantes aceptaran revisar en directo canciones del mítico grupo de Manchester.

Y la tercera la protagonizó La Buena Vida en el año 2003. Todos salimos con piel de gallina tras la emocionante química entre el artista y el público. La canción Qué nos va a pasar ha quedado para los anales de la historia como el momentazo de la década del festival.

¿Y cuál ha sido el peor momento que se te viene a la mente y por qué?

En el año 2001 se nos caía del cartel La Buena Vida. Había muchas ganas de verles, pero al final el grupo no pudo hacer su concierto.

Define vuestro festival en sólo tres conceptos generales.

Coherencia, pasión y magia.

¿Cuál es tu festival favorito del mundo y por qué?

Me gustan mucho los festivales de pequeño formato y los que tienen un 50% de bandas emergentes: Indie Tracks, Pop Fest… Estos concretamente porque soy muy fan del indiepop y el underground.