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César Andión (Live Nation): “Lo normal sería que Beck sirviera para vender las 25.000 entradas del Dcode”

El Dcode cerró el pasado fin de semana el verano de festivales con su cuarta edición. La cita madrileña reunió a 17.000 personas en el campus de la Complutense, una cifra que queda lejos del techo de 25.000 espectadores que marcó la edición de 2013. Sin embargo, las sensaciones del público y organización son cada vez mejores. Desde Live Nation, como una de las promotoras organizadoras, están convencidos que el Dcode se está asentando como “el festival que Madrid se merece”. Así lo considera su responsable de comunicación, César Andión.

¿Qué balance hacéis del último Dcode?
Desde la organización y, en particular, desde Live Nation hacemos un balance muy positivo. La realidad es que resulta muy difícil hacer un festival en Madrid, pero creemos que nos estamos asentando como propuesta musical con una raíces muy profundas. Es cierto que hemos bajado en asistencia…quizás nos ha faltado algún nombre de primerísima línea y de actualidad en el cartel, que es lo que acaba moviendo a las masas, pero estamos encantados con el servicio prestado y con los comentarios que nos transmite el público.

Entiendo entonces que es una satisfacción más de sensaciones que numérica
Es cierto que esperábamos algo más de público, pero es difícil llevar a más gente si no consigues uno de los cuatro o cinco nombres que todo el mundo conoce y que están en todos los festivales. Estamos orgullosos de haber creado un cartel compacto, con una estrella internacional, bandas medianas y los mejores grupos nacionales. Además, hemos coincidido con la explosión de Royal Blood, que era una de las bandas que queríamos descubrir al público.

¿Habéis buscado estos grandes nombres o vuestra apuesta era Beck?
Es complicado conseguir los supernombres para septiembre. Los grupos suelen planear su ruta de festivales de verano y se toman este mes de descanso antes de las giras de otoño o para grabar. También nos hemos encontrado con algunos que tenían contratos de exclusividad con otros festivales. ¡Pero estamos contentísimos con Beck! Si España fuera un país normal hubiera reunido a mucha más gente. En capitales como París o Berlín sería un reclamo suficiente para vender las 25.000 – 30.000 entradas, que es nuestra capacidad máxima. Quizás falte trabajar algo más para que la gente se fije en otros grupos más allá de los que ve todo el mundo. Madrid debería ser una plaza mucho más fácil, pero la realidad es que cuesta llenar arenas y programar festivales.

¿Falta mayor educación musical?
Es difícil de decir. Beck cambió la forma de hacer música en los ’90. Fue el primer blanquito en mezclar rock, hip-hop, funk… Su directo es increíble y así lo han reflejado los medios de comunicación que vinieron al Dcode. No venía a España desde 2008 y pensábamos que una leyenda como él atraería a los jóvenes aficionados de Arctic Monkeys o Arcade Fire, que le tienen como un referente.

Mencionabas antes el fenómeno de Royal Blood. ¿Hubiera beneficiado al Dcode que su fenómeno estallara un par de meses antes?
Pues seguramente, pero no tenemos control sobre estas cosas. Ahora llenan recintos en Inglaterra, pero cuando los anunciamos eran prácticamente desconocidos. Fue curioso, porque era una de nuestras apuestas y llegaron como una realidad. Su tour manager estaba encantado con la posición del grupo en el Dcode. Al final, fuimos los primeros en poner su nombre en cartel en España.

El Dcode se presenta como el festival que Madrid se merece. ¿Estáis cumpliendo este objetivo?
Madrid es una ciudad kafkiana. Yo soy madrileño y no entiendo cómo funciona. Somos una capital europea con cuatro millones de habitantes, pero no sabemos qué falla para atraer al público. Hay espectadores potenciales y excelentes conexiones como para que venga gente de toda España. Lo único que nos falta para ser como otras capitales europeas es el turismo de verano. La realidad es que Madrid debería tener un mínimo de 3 o 4 propuestas como el Dcode, pero no es así. Vas a Londres y ves que cada semana hay un festival, y aquí la ciudad se detiene en julio y agosto. La única conclusión es que es un problema de todas las partes, desde ciudadanos, organismo, promotores,… Hay que encontrar el modo de echar raíces.

Sobre Live Nation. ¿Qué esperáis de este último trimestre del año y del próximo 2015?
El 2014 no acaba mal. Tenemos a Pharrell Williams, Morrissey, Lady Gaga… Pero creemos que el 2015 sería mejor. Tenemos muchos planes para el año que viene y diversas giras que esperamos poder ir anunciando.

¿El 2015 será mejor porque el 2014 ha sido un mal año?
No. Es cuestión de oleadas. Las grandes giras internacionales van en tandas de dos años, aunque no hay que olvidar que hay muchas que no pasan por España. Lo más potente de este año han sido los tres estadios de One Direction y quizás el año que viene tengamos más giras de arenas, sin olvidar los tours más pequeños en los que también trabajamos

 

Entrevista publicada en la web de Apmusicales.com.